¿Vacaciones al Mindfulness?

Llegamos a uno de los momentos del año más esperado: ¡las vacaciones!. Más tarde o más temprano tomaremos unos días de merecido descanso. ¿Descanso?. El cuerpo y la mente siguen la inercia de la intensa actividad diaria a la que están acostumbrados y supone un reto ralentizar el ritmo.

Llenando esos días de actividades que hacer con nuestros hijos para «recuperar el tiempo» que no hemos tenido durante el año, viajes donde no puede quedar nada por visitar, y compromisos con amigos a los que vemos poco porque «nuestro trabajo nos lo impide». Mientras, escuchamos una vocecita interna que nos dice si haciendo todo lo posible para que sean mejores vacaciones que podríamos tener, o estamos fracasando en nuestro empeño.

¿Alguna vez te ha pasado que has disfrutado más imaginando tus vacaciones que viviéndolas?.

¿Alguna vez al volver, has sentido que necesitabas tomarte unas vacaciones de tus vacaciones?.

Tu cerebro no va a cambiar su modo por defecto de funcionar simplemente porque tú estés de vacaciones

Así es como funciona la mente, en continuo estado de alerta, revisando el pasado para ver si podríamos haber hecho algo diferente, o proyectando el futuro para controlar los posibles peligros que nos pueden acechar. Y siempre, con dificultades para permanecer en el presente. Si durante todo el año, el cerebro funciona en modo dispersión, no va a cambiar ahora simplemente porque te tomes unos días de vacaciones.

¿Alguna vez te has dado cuenta de lo bonito que realmente era el lugar que has visitado cuando estabas mirando las fotos que hiciste?

Probablemente te hayas cazado buscando un restaurante en el móvil en lugar de contemplar un paisaje. Comentando tus problemas laborales con tus amigos en lugar de disfrutar del paseo. Imaginando cómo sería estar en ese yate que ves en el horizonte, mientras estás sentado en tu toalla de playa. O planificando tus próximas vacaciones cuando todavía estás «disfrutando» de estas vacaciones…

Mente en modo vacaciones: on

Las vacaciones son una excelente oportunidad para seguir con tu práctica de Mindfulness e incluso reforzarla. Y además obtendrás un doble beneficio:

  • Por un lado, cuando rebajamos el nivel de actividad y nos relajamos, los sentidos se intensifican, disminuyen la cantidad y la velocidad de los pensamientos, y somos naturalmente más capaces de conectar con el AQUÍ Y EL AHORA.
  • Por otro lado, saborearemos con mayor intensidad esos días que hemos estado esperando durante todo el año.

No se trata de avasallarte a recomendaciones para engrosar tu lista de «to do», sino de lo contrario. Así que te voy a compartir cómo vivo mis vacaciones desde que practico Mindfulness.

Vacaciones en modo Mindfulness: on

Ahora soy más capaz de disfrutar de mis vacaciones. Si estoy dando un paseo por un bosque atiendo a las sensaciones que me llegan a través de los sentidos: los colores de la vegetación, los sonidos del entorno, los olores…y cualquier otra cosa, mi mente la aparta, y lo mejor es que esto ha ido surgiendo de manera natural, sin planificarlo.

Es la magia de Mindfulness, se cuela en la experiencia diaria

  • Tengo más contacto con la naturaleza, sea en la playa o en la montaña. Tiene un efecto relajante y regenerador y ahora soy más consciente de ello
  • Dedico tiempo a NO HACER NADA
  • Juego con la familia a los juegos de mesa de toda la vida
  • Saboreo la comida sin prisas
  • Dejo que mi reloj biológico sea el que organice mi día
  • Medito cada día cuando el cuerpo me lo pide
  • Tomo con cierta distancia los pensamientos que me recuerdan lo que «debería estar haciendo» y escucho más a mi intuición.

En definitiva, permito que mi agenda se tome un descanso y que las páginas se escriban según mi experiencia, momento a momento…

FELICES VACACIONES

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1 comentario en “¿Vacaciones al Mindfulness?”

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